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lunes, 26 de diciembre de 2016

Novena Luciérnaga - A la mierda con lo que escribo.

Hoy me quejo, me quejo como de costumbre, me quejo porque no puedo entender todo lo que ha pasado por esta mente insana que intenta no sucumbir ante sus propias dudas y escribo, como un esclavo de mis propios sentimientos, como un demente que no sabe expresarse en minimas palabras o acciones, pero escribo solo los fragmentos de lo que pienso, al final escribo solo los despojos, solo la mierda que no quiero seguir oliendo.

Solo escribo sobre los demonios que han maltratado mi vida y de los que ya no quiero pensar y así me han llamado poeta, por poner en letras lo que no quiero sentir, lo que muchas veces solo me estorba, lo que no quiero volver a vivir.

Mi verdadera poesía, dejen que les cuente, siempre estará oculta, solo la conservan las personas a las que alguna vez les escribí. Ellas son las dueñas de esas palabras, solo ellas pueden conocerlas, solo ellas deciden que hacer con esas letras.

Sí, he escrito para muchas personas a nivel público, pero esa escritura jamás se comparará con aquella que alguna vez pude escribirle en privado.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Quinta Luciérnaga - No soy poeta.



Un día me comenzaron a decir poeta y yo me preguntaba si de verdad lo era.
Siempre lo he tomado a manera de burla, intento escribir, no lo niego, pero nunca me he considerado un poeta, creo que no lo soy, soy simplemente una persona que, como dice Lorca, siempre está a punto de llorar, y lo hace, lo hace con letras.
Creo que me falta mucho alcohol, marihuana y sexo para ser un poeta, porque eso es lo que vende ahora en un poeta ¿no? Ser el más malo, el que va contra la corriente, el que le escribe al amor en forma de su única rebeldía, y no niego que el verdadero poeta sea un rebelde, ese que desencaja en la sociedad, pues la literatura se hizo para eso, el arte se hizo para eso, para expresar lo más interno del humano, para mostrar el alma.

Yo no soy un poeta, aunque mantenga emocional, como ahora con lagrimas en los ojos por que por primera vez siento la soledad, aunque le dedique parte de mi tiempo a escribir, a retratar mis sentimientos y luego enseñarlos a unos pocos, ponerlos en estas redes para que al final sean olvidados y en últimas borrados, tanto de lo virtual como de las personas porque ya piensan que soy un engreído, todo por creer por unos momentos las palabras de los demás.

No. Yo no soy poeta, me faltan "huevos", no soy reconocido, ni viajero, no tengo un verso para cada hora del día, no me he enamorado de mil mujeres. Escribo para pasar el tiempo, escribo para mostrar mi lado oscuro, lado que se hizo más fuerte al creer que tenia un titulo, el de poeta.

¡Ni mierda! Yo no soy poeta. Yo soy un simple pendejo que duerme dentro de un sistema social, dentro de un sistema personal y cree que es dios, aunque se necesite mucho para entender esa idea, junto con mi idea de amor, con mi idea de amistad, de paz, de libertad, esas ideas que no escribo porque no quiero ser de nuevo mal llamado poeta, ahora poeta anarquista; no me sirve de nada llenarme la boca y las manos de palabras si llegan a nadie porque nadie ya me escucha o lee.

Me voy quedando solo y eso si que me hace menos poeta - no tengo quien me lea de verdad, no tengo a quién escribir y se estremezca -.

Mi idea era decir que poeta no soy, pero esto al parecer resultó una quejadera poética, un poco oscura, romántica, sentimental.

En fin, no soy poeta. Ya no soy ni yo.